EL DOLOR DE LA TRAICIÓN
¿Se puede medir el dolor? ¿Cuánto cabe en cada uno de nosotros?
Me he sentido traicionada y me duele, me duele en el fondo de mi corazón, no creí merecerlo, no hice nada para ello, creo que no.
Además es un dolor inútil, no sé quien fue, quien quiso herirme de esa forma, y mucho menos el por qué de su traición. Tampoco nadie se beneficiará de ello........
Pero tras la sorpresa y el sentimiento de frustración que ello me ha provocado, tomo una decisión: no dejaré que me hunda, no voy a darle el placer de verme triste o vencida!
Voy a seguir igual, siendo yo misma, haciendo las mismas cosas, hablando con la misma gente.................. y el resto lo ignoraré! Tengo que hacerlo, al fin y al cabo tampoco sé quien lo hizo, sólo me llegó la acción........ pero no me importa, ya no.
Una vez más en mi vida voy a luchar, a seguir hacia delante. No sé aún las consecuencias que me traerán su traición, pero verdaderamente ya no me importa, ya no, ya sé cual es mi camino...........................
Gracias, Elena. Esta carta me hace recordár. El Humano , nosotros, toma decisiones y suele llevarlas a cabo, casi siempre porque no hay vuelva atrás. Sin embargo una elección como la tuya, que afecta a una forma de actuár, puede cambiar en función del estado de ánimo de cada dia. Espero que nada trunque esa decisón tuya, que nada haya tan poderoso como para hacerte cambiár de opinión porque entonces volverias a sufrir como antes. En todo caso y si sucede, mírate, mira al frente y camina recordando lo que acabas de escribir.

Elena dijo
¿ Sabes qué hace menos dolorosa la traición?
El saber que hay amigos como tú a mi lado.
Gracias por tus palabras, las recordaré siempre.
Un beso..........
26 Enero 2006 | 09:47 AM