CRUCE DE CAMINOS
Hace ya muchos años, estudiando física, se quedó grabado en mi un ejemplo que un querido profesor nos expuso en clase: imaginemos una pelota en la cima de una montaña ; solo puede hacer una cosa : rodár hacia abajo,mientras no existan otras fuerzas diferentes de la gravedad.
Esto, de puro sencillo, parece de perogrullo. Sin embargo, si lo aplicamos a cualquier otro ámbito de la vida, sirve exáctamente igual.
Nuestra vida es un cúmulo de experiencias y situaciones que inexoráblemente llevan nuestro camino por una dirección concreta. Siempre, claro, que dejemos que fluya sin más.
Leyendo los pocos articulos que dejaste colgados en tu Blog, recordando lo que hablamos , metiándome un poquito en tu corazón por la comprensión que me permite tu cercania, he recordado ese ejemplo de puras fuerzas fisicas.
Es entonces cuando cobra todo su sentido lo que tantas veces hemos hablado. Dejár fluír la vida resulta a veces un camino sin retorno hacia la nada, hacia la soledad, hacia el agobio, hacia el no ser, a la postre. Dejarse llevar por todo lo que queremos y no tenemos, por los deseos irrefrenables, por la exasperante ausencia , por todo lo que en la mente se agita, es vivir como un pez en su acuarium,mirando a través de los cristales sin ver.
Ahora es cuando yo hago lo mismo que cuando tenia 20 años : escojo un momento libre ó , mejor, lo busco. Arranco la moto y voy hasta un pueblo cercano. Subo a la cumbre de una colina desde la que se divisa toda la explanada del valle : a la izquierda mi ciudad, a la derecha la sierra nevada. El viento frio me encoje, pero mi alma se expande. Los pequeños problemas diarios, las rutinas, los sentimientos que atenazan mi mente, parecen disolverse y solo queda lo importante. Lo guardo, memorizo y me quedo con ello. Quiero que no se quede en el olvido ese sentimiento, esa sensación.
En esa encrucijada, en ese cruce de caminos donde el espiritu luchador parece que ha sucumbido , donde su llave se ha escondido en un cajon, donde preferimos hundirnos en el repugnante lodo que respirar el aire contaminado de la realidad, es aquí donde debemos buscar la fuerza que cambie el rumbo del camino.
Porque en demasiadas ocasiones , y esta es una de ellas, sabemos que dirección tomar, donde aplicar la fuerza para que el camino se desvie lo suficiente hacie ella. Lo dificil es dejar a un lado la ilusión del camino facil,del dejarnos llevar por la gravedad hacia un sentimiento de dolor que hace que sintamos pena de nosotros mismo, agresión por la incomprensión de los demás,pero cómodos en nuestra tristeza.
Sabemos sin duda todo lo que perdemos, todo lo que dejamos a un lado, por querer dejarnos llevar.
Pero, sabiendo todo esto, ¿es posible que tiremos por la borda todo lo que tenemos a nuestro alrededor, los pequeños detalles cotidianos y las cuatro cosas importantes de la vida?
No.
Ha llegado el momento de aplicar esa fuerza externa que desvie nuestro rumbo, que nos lleve hacia otro camino que , aun con sus ausencias, nos llene mucho más que el anterior.
Y , sobre todo, debemos olvidar esa sensación de necesitar eso que jamás tendremos. Debemos rebajarla a la categoria de “algo a lo que tengo cariño y es bonito, pero no imprescindible en mi vida”
Lo sabes, Debemos, Nos lo debemos. Sube al tren, no te quedes de nuevo en el andén.
H A Z L O, sabes que es necesario. Yo lo estoy haciendo, acompañame en este Viaje.

tiritando- dijo
Las Necesidades que tenemos son a veces Fruto de nuestra Mente para hacernos sentir Insatisfechos.
Un abrazo Cachito.
6 Marzo 2006 | 08:53 AM